jueves, 12 de enero de 2017

Avión de papel

El cansancio no desaparece, solo se vuelve más pesado y frecuente. ¿Cómo explican su estado de ánumo tan inestable a las demás personas, cuando la edad y "madurez" no permite excusas?

Las lágrimas ya no son suficientes, y cada vez duelen más. La angustia en el pecho y la falta de aire, la nada y el vacío que se encuentra dentro, el conjunto de pensamientos y reclamos internos que no paran, no descansan. Todo esto ya no me hace questionar nada, como en los años pasados en los que trataba de encontrar respuestas para todo; ahora solo me dejan con la misma pregunta: ¿Cuándo termina o cuándo es el siguiente descanso?
Es agotador sentirse "agotado". Já, qué estupidez y qué verdad tan cierta. Las soluciones comunes no funcionan porque nunca lo hacen, la gente solo cree que sí, pero cuando ya has estado más de una vez en este hueco profundo y sin salida, esto parece más que obvio. Y admito que mis caminos de salida antes lo hacían más interesante, más arriesgado, más aterradoramente desquiciado.

Pero vaya que una se puede desesperar lo suficiente como para preferir caer en un lugar sin conciencia por el alcohol, ahogarse en sangre que no para de fluir por todas las salidas improvisadas que creas, caminando de la mano del peligro, esperando que la vida termine con esto de la forma más "divertida"; claro, todo esto procurando que nadie involucrado en tu vida personal se entere para evitar nolestias. Pero todas las veces no suceden igual, y en la que me encuentro ahora no me deja ni siquiera intentarlo; honestamente tal vez recostarme en la cama mientras los demás viven su vida sería lo ideal, uno que otro cigarrillo me acompañaría y me dejaría invadir por todo lo que siento y no. Sin embargo, no lo tengo permitido y eso lo complica realmente, porque se vuelve literalmente pesado vivir un día a día normal cuando mi mente no está conmigo. Y aún así me veo forzada a intentarlo, pero no creo que mi esfuerzo sea reconocido, ¿si quiera lo notan o solo soy yo sobre analizando todo una vez más?

Debo aclarar que sí tengo momentos tranquilos, pero siempre está detras de mi, abrazándome cuando creo que soy libre, arrastrándome una vez más a la cueva, prometiéndome que siempre se quedará. Cuánto odio saber que no estoy sola y que eso es gracias a que la depresión es mi fiel compañera.

Deseo más que nada subirme al avión de papel, viajar a ningún lugar y dejarme atrás para senti una vez más qué se siente ser libre.

viernes, 27 de mayo de 2016

En medio de todo, de todos, sale desde el infierno la verdad: No soy suficiente y nunca lo he sido.

domingo, 22 de mayo de 2016

Cicatrices

¿Qué son realmente las cicatrices? O, más bien ¿qué son para cada una de nosotras las cicatrices?

Para mi son muchas cosas, también son nada. Las cicatrices que tengo en mi cuerpo, las pequeñas, las grandes, las que están a la vista, las que he cubierto, todas son resultado de la depresión, ansiedad y el hambre. Son de noches de lágrimas y desesperación, de noches en dónde moría por sentir algo, algo más que el dolor dentro de mi pecho. También son de los días o semana sin comer, en dónde por más que me esforzara por sobrevivir a base de agua, el espejo no reflejaba lo que mi cabeza quería ver; por otro lado, en noches similares eran por el simple disfrute de mi obsesión por convertirme en un cadáver, una vez terminada la sesión la sangre cubría mis huesos y tenía esta sensación falsa de control. En otras noches eran porque la ansiedad me comía viva por diferentes situaciones, no dejaba de pensar, temblar y entonces el dolor de  abeza empeoraba y todo me empujaba al borde y buscaba maneras de evitar crisis, de no quedarme sin respiración, era entonces cuando tomaba mis cuchillas y drenaba el dolor. Muchas de aquellas marcas son palabras dirijidas hacia mi, comentarios hirientes, falta de fuerza o frustración; muchas son consecuencias del dolor por la diversión que sentían varias personas al jugar con mis sentimientos. Existen también esas que son producto del enojo y la rabia con el mundo, pero si debo ser honesta, la mayoría es simple odio hacia mi misma.

Y ahora, ¿qué son? Solo recuerdos, rastros de quién fui, rastros. Estos rastros duelen, porque una vez que alguien te ha visto como una "enferma" o "loca" eso es lo que serás para ellos toda la vida. Y pueden ser personas equis o personas cercanas, pero de todas formas afecta porque es una etiqueta, es lo que usan para hablarte de forma condecendiente, como si ellos fueran mejor, como si el hecho de que yo haya pasado por esto me hiciera menos ser humano de lo que ellos son. No quiero decir que soy mejor persona, pero sí considero que twngo más derecho a opinar de muchas situaciones, he estado en el mismo infierno quemandome por años, creo que tengo una clara idea de lo que es ser débil y ser fuerte, realmente  no creo que cualquiera pueda sobrevivir tanto, y lo sé porque muchas personas conocidas de este medio se han suicidado y he tenido que vivir con eso. Pero ahora hay mucha pendejada, hay muchas estúpidas que "tienen desordenes alimenticios" o que dicen saber qué es la ansiedad  cuando no tienen ni idea de lo que es estar tan desesperada que llegas a terminar en una sala de hospital. Y sí, me molesta mucho que jueguen con estas cosas, me fastidia la idea de estas personas mofandose de algo tan serio y grave como lo son las enfermedades mentales. 

No sé si soy un demonio o solo estoy llena de ellos, solo sé que las memorias estarán siempre ahí, que no hay camino más duro que buscar salir de los niveles del infierno, pero también sé que he avanzado y que probablemente se pueda hacer más.



viernes, 13 de mayo de 2016

<<Control>>

Siento que aún huyo y me escondo de lo que fui, porque me aterra y odio a aquella persona.

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"Me odio un poquito" le dije, y no era mentira. Toda la vida he sentido la depresión agresivamente, atacando sin parar una y otra vez, golpeando por las noches hasta que me forzaba a lastimarme, me quitaba el sueño y me ahogaba en lágrimas. Ahora es diferente, intento ocupar mi mente en redes sociales, a veces en un libro, en la tele, en cualquier cosa para no pensar. Pero siento esas profundas ganas de pasar acostada en cama sin hacer nada, no tengo ganas de la universidad, del trabajo, por miedo a sentir inútil. Supongo que porque hace mucho no podía estar sin hacer absolutamente nada sin terminar llorando, pero aún así no está bien. Es difícil explicar lo que siento, es difícil explicar cómo me siento y lo mucho que me duele sentirme así porque nadie lo verá como un problema, tan sólo ven pereza y nada más. Y honestamente quisiera que fuera así, pero cuando sientes físicamente que no tienes deseos de sentarte, sabes qué es lo que te ataca, sólo que los demás no lo saben, no les importa y no lo entenderían. Pero no podemos culparlos por eso, yo no los culpo. Siento que es una forma de tratar de jalarme hacia lo que era, siento que mis demonios buscan hundirme una vez más, buscan que caiga, que me deje llevar y juro que lo que menos quiero es ceder.

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Últimamente he escuchado que estoy más delgada, y entonces lo que decía mi mejor amiga cobró sentido. Sin embargo, no me enorgullece demasiado que me digan eso ahora. Se supone que trato de comer normal, sin pensar en calorías, cantidad o si es comida que "engorda" o no. Y no, no es que quiera subir de peso, es que quiero mantenerme y ya, así que no tengo ni idea de si adelgazar es una mala señal o no. Como siempre lo digo, estoy enterada de que no hay forma que este tipo de demonio se vaya completamente de mi mente, pero sé que yo soy quién debo tomar el control. Necesito dominar completamente a cada uno de los villanos de mi historia, necesito dejar de darles la oportunidad de que controlen mi vida, porque debo y soy mucho más que eso. Me lo repito cada día, me lo repito una y otra vez en mi mente, me lo digo con canciones, con poemas, con frases de libros, en todo lugar, en todo momento. No quiero un premio por esto, no quiero que me celebren o alaben por pelear una batalla que tarde o temprano iba a suceder y que ha estado pasando desde casi un año ahora. Aún así, aún cuando digo que no quiero nada de eso, a veces sí, sí lo quiero, tal vez para darme ánimos, tal vez para sentir que lo hago bien o tal vez solo porque quiero sentir que esto es importante.

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Finalmente, tengo que decir que odio que la gente se dirija a mi de forma condesendiente, lo odio. Esas personas que te tratan como si fueras menos, como si les dieras pena, como si todo lo que son los hace más que tú, tan solo porque no han vivido lp mismo, cuando la mayor parte del tiempo estas personas no durarían ni un segundo en tus zapatos. Solo necesitaba decir cuánto odio a estas personas, cuanto me provocan cachetearlos y decirles que se jodan. Ojalá hubiera menos personas así y más personas comprensivas.

sábado, 30 de abril de 2016

Hoy.

Acaricio cada parte de mi cuerpo y pido perdón por cada herida.

Me observo detenidamente y empiezo a enlistar lo positivo en lugar de buscar fallas.

Hago las pases con mi cuerpo, prometo hacerlo con mi mente en algún punto.

Busco a la parte de mi que se quiere, que se adora, busco que salga y me haga sentir querida.

Cuido delicadamente de mi cuerpo y le demuestro que aún me importa.

Me abrazo y me digo "Eres un desastre y no hay nada malo con eso" Porque después de todo, prefiero ser lo que causa adrenalida a no causar nada.

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Este es mi cuerpo ahora y lo muestro no por morbo o por alentar algo positivo o negativo. Solo lo muestro para probarme que no me avergüenzo, que esta es quién soy físicamente y que está bien.

lunes, 25 de abril de 2016

Colors

En medio de este desastre artístico, sé  cuál es mi color favorito. Lo distingo en todos lados, lo veo hasta en mis sueños. Este color es tan hermoso, deleita mis ojos, me eriza la piel, llega a mi corazón y me pinta la vida. Ahora todo lo que me lleva al cielo y todo lo que me puede llevar al infierno es de este color, y a pesar de que sé esto no cambio a mi color favorito, no lo quiero cambiar.

El día que me tocó por primera vez, cambié ligeramente de color y lo sigo haciendo cada que pasa el tiempo y nos mezclamos. Y fue tan divino, ir cambiando de tono, volverme completamente diferente, más hermosa, más feliz, me convertí en un color que todos disfrutan más, en uno que a mi me gusta más.  Y eso ni siquiera es lo más importante, porque después de todo nunca me interesó ser un color que disfrute el mundo, todo lo que quería era ser el color favorito, de mi color favorito.

Pero para mi color favorito, yo solo soy un color especial, uno extrañamente hermoso. Pero nada más. Y aún así no cambio a mi color favorito, nunca lo voy a cambiar.

domingo, 10 de abril de 2016

Fuck money, we want love.

Todo lo que quiero es tomarla de la mano y llevarla lejos.

Todo se ha vuelto terrible aquí, los fantasmas están y no se van, no nos dejan. Me duele, me duele terriblemente todo esto pero sé que hay que ser fuerte, lo sé. Pero quisiera que alguien entienda que solo quiero su felicidad, quisiera que entiendan que si me tengo que ir al infierno para que ella sea feliz, yo lo haría. No estoy loca, no es nada extraño, son las cosas que haces por alguien que verdaderamente amas, darías todo por el bienestar de esa persona. Resulta que es la primera vez que sucede tan intensamente para mi, porque ella es la persona que se merece todo eso que tengo, que probablemente es poco y no lo suficiente pero aún así, todo es para ella. No voy a mentir, es doloroso no tener más que dar, es doloroso sentir que ya no tienes más y deberías; pero ese es el modo en que son las cosas y lo entiendo.
Y volviendo a el tema, solo quiero llevarla lejos que disfrute de todo el mundo, que sea feliz, que viva y no exista. Quiero que conozca todo tipo de lugares, quiero que disfrute de la comida como a ella le gusta, quiero que se embriague y baile en diferentes partes del mundo, quiero explotar y hacerme cenizas si es necesario para verla sonreir. La situación es que quisiera que todo esto sea a mi lado, deseo tanto que sea así, y aún así tan solo quiero su felicidad ¡Maldita sea! Nunca había deseado tanto algo, nunca.
¿Soy yo felicidad? No lo sé, solía pensar que sí pero tal vez no. ¿Qué si sigo siendo tan solo un ser azul? ¿Qué si nunca seré de un color brillante de nuevo? Tengo miedo, tanto miedo que quisiera meterme bajo las sábanas y quedarme ahí, pero creo que eso empeoraría las cosas, creo que las pesadillas vendrían a atacarme, creo que podría morir en mis sueños más de una vez. Y no quiero eso, odio las pesadillas, las odio. Entonces, ¿qué hacer? Sé la respuesta, debo mantenerme despierta y enfrentar todo, debo mantenerme de pie en la lucha, no debo dar pasos atrás, no debo. Y aquí estoy deseando que todo se solucionara mágicamente, deseando que yo fuera mejor, deseando y esperando porder hacerlo. Pero ¿quién tiene fé en mi?