domingo, 27 de marzo de 2016

Hasta los huesos.

La recuperación es una mierda, muchos altos y bajos. Yo no puedo con esas cosas. Mucha confusión, mucha presión, demasiado y muy poco de todo. Realmente no puedo con todo esto, nunca pude, queridas. Solo me mentí porque pensé que podía ser feliz, realmente vi una pequeña posibilidad que ya no existe. Entonces una se pone a pensar si el error fue salir del infierno. Porque tal vez mi destino sí sea morir, tal vez mi destino siempre fue ese y yo estúpidamente pensé que todo cambiaría para mí. ¡Qué gracioso! Estuve equivocada, soy una mierda siempre lo seré.

Extraño el hambre, las cortadas, el dolor. Extraño el sentimiento de disciplina y  control falso que me daba, extraño sentirme como si fuera la reina de las mentiras, extraño sentir el poder sobre las mentes de los demás. Extraño todo eso, ¿para qué seguirlo negando? ¿Para qué? No tengo tiempo para grasas y pretender ser la niña buena que ahora come proteína animal, la que no se corta ni lastima, la que trata de controlarse. Ya basta de pendejadas y mentiras. Todo y todos se pueden ir al carajo. ¿La vida desea que yo siga siendo una mierda? ¡Listo! No hay ningún maldito problema. Siempre fui buena en esto, sé que puedo trabajar estando débil, puedo ir a la universidad con hambre, puedo suicidarme lentamente y nadie, absolutamente nadie se dará cuenta. Puedo simplemente irme de este maldito mundo y ya.

A NADIE LE HA IMPORTADO EL ESFUERZO QUE HE HECHO PARA VOLVER A BUENOS HÁBITOS. Entonces a mi tampoco me importa un carajo. Es mi decisión, quiero esto, lo extraño, soy buena en hacerlo, asi que ¿ por qué no? El proceso será un poco lento, muy lento pero tal vez un año de hambre extrema baste para morir. Por mucho alcohol, sobredosis de drogas, muchas pastillas para dormir, o simplemente de hambre.

Porque soy una enferma, una mierda, una pendeja, soy todo lo malo del mundo... y siempre lo seré hasta los huesos.

domingo, 6 de marzo de 2016

¿Por qué?

Prometí escribir sobre por qué mis cuentas en las diferentes redes sociales fueron borradas y pues bueno, aquí está la historia.

Como muchas de ustedes saben, poseer una cuenta alterna nos sirve para desahogarnos, para hablar con personas que atraviesan los mismo que nosotras, para sentirnos comprendidas. Exactamente ese era el motivo por el cuál tenía mis cuentas, que por cierto, algunas ya tenían años.

Sin embargo, un día empecé a recibir mensajes internos en mi cuenta pública de instagram, los cuales tenían como objetivo no solo desesperarme y llenarme de ansiedad, su objetivo principal era que mis novia y yo terminemos.

El sin número de comentarios horribles sobre ella y sobre mi me descontrolaron, pero lo que más me dolió fue cuando esta persona empezó a contarle a mi novia sobre mi cuenta de instagram alterna (en la cuál había fotos que ella ya había visto) Eso me hizo estallar. ¿Cómo una persona se atreve a jugar con algo tan personal e íntimo como esto?

Lo peor de todo, fue que no solo recibía esto por instagram, empecé a recibir "anónimos" en mi cuenta de tumblr en dónde me llamaban "puta", "zorra" y ese tipo de cosas. Pensaran que es estúpido, perp realmente me dolió, me dolió que alguien me odie tanto como para hacerme algo así y el resultado fueron 4 marcas que ya nunca se borrarán. Tal vez, fueron muy profundas, ya que a pesar de que han pasado meses siguen ahí, y las de mi muslo derecho se ven hinchadas y de un color extraño.

Por esto eliminé todas mis cuentas, ¿saben la falta que me hicieron? Perdí a las personas que conocí ahí, perdí todo lo que escribía, perdí mi medio de desahogo y lo peor, no sé nada del final de las vidas de algunas de aquellas personas y eso me duele. Me duele haberlas dejado a un lado por culpa de la maldita persona que decidió joderme la vida.

Probablamente todo eso me hizo tomar la decisión  de volver a escribir aquí y de re abrir una de mis cuentas de facebook para los pensamientos diarios.

Aún así, quien quiera que sea esa persona nunca tendrá mi perdón.

sábado, 5 de marzo de 2016

¿A dónde se fue ella?

Han pasado varios meses, medio año para ser exactos. Y aún así, cada día desde que este proceso empezó, me pregunto a dónde se fue ella.

Ella, la que tenía un gran control sobre sí misma, la que era pura disciplina y solo perdía el control cuando se lo permitía.
Ella, la que aguantaba largas jornadas de trabajo con el estómago lleno de nada más que pastillas.
Ella, quién podía llorar y auto destruirse toda la noche, pero en cuanto amanecía, se arreglaba y maquillaba transformándose en una persona completamente distinta.
Ella, quién fingía seguridad y confianza todo el tiempo para obtener lo que sea que deseaba.
Ella, quién podía lucir como toda una dama en el trabajo; luego estar en la universidad como un ente invisible, siempre con un café en la mano y un cigarrillo en la otra; y finalmente, ser un completo desastre en sus días libres, sin maquillaje, con ropa holgada, botas, siempre acompañada por sus cigarrillos.
Ella, quién poco a poco se convirtió en un ser controlador.
Ella, quién aprendió que era un ser superior entre todo ese grupo de gente mundana que la rodeaba.
Ella, quién era una diosa para las mentiras y los engaños.
Ella, quién adoraba tocar los huesos de su cuerpo y los fotografiaba como trofeo.
Ella, quién se burlaba de un día de ayuno, eso no era nada.
Ella, quién de cierta forma se convirtió en una meta para otras chicas.
Ella, quién podía ser coqueta y presumida si le convenía.
Ella, quién era desconfiada y divinamente cruel.
Ella, quién básicamente era indestructible ante los ojos de los demás.
Ella, quién falsamente amaba su enfermedad porque eso era lo que la diferenciaba de todo, de todos.

Absolutamente todos los días me pregunto a dónde fue esa parte de mi. La extraño un poco, de cierta forma me hacía más fuerte, aún cuando todo se trataba de pretender. Y es que ahora no puedo, fingir de tal manera ya no se me da. Es extraño ya no sentirme superior tan solo porque ya no ayuno o estoy  a medio morir. Este sentimiemto es extraño, estos pensamientos son extraños, todo lo es.

Y al final de todo, aún hay más preguntas: ¿Esa era yo? ¿Esta soy yo? ¿Realmente quién soy?. Pero claro, siempre naceran más preguntas, aún cuando las anteriores se quedem sin respuesta.

Diario

Hace años tenía pequeñas agendas en donde anotaba o escribía pensamientos negativos o de desesperación cuando los sentía; de esta forma intentana dejarlos en el papel y sacarlos de mi cabeza. Así que ya que pude recuperar esta cuenta que casi nunca use, le estoy dando un buen uso y escribiendo pensamientos diarios en ella para ayudarme a mi misma.

Últimamente mis pensamientos autodestructivos son más grandes, sin razón alguna; sin embargo, no concreto nada y eso me hace sentir un poco orgullosa. Le atribuyo la aparaición de los mismos a los aproximados 7 meses que me he mantenido limpia de cualquier tipo de autolesión. Nunca había llegado a estar limpia por tanto tiempo, así que ahora mi ansiedad está como loca.

martes, 1 de marzo de 2016

La muerte y yo.

Casi siete años de mi vida buscando la muerte de todas las formas posibles; casi siete años de añadir nuevas formas de auto destruirme a mi estilo de vida; casi siete años de ser un cadáver. Pastillas,  cuchillas, alcohol, cigarrillos,  drogas, golpes, mentiras, hambre, lágrimas,  intentos de suicidio, todo lo que se puedan imaginar; todo eso era mi vida, o más  bien eso era mi plan de muerte.

Yo corría hacia la muerte,  le rogaba que me lleve, que acabe con mi dolor; y ella no me escuchaba, ignoraba a la estúpida niña con problemas en su cabeza.  Sin embargo, justo cuando decidí no caminar hacia ella y dirigirme a la dirección contraria, ella decide sacudirme  (aún no comprendo si fue un acto de amabilidad o crueldad)

Un par de semanas atrás, en medio de una tonta pelea con mi novia, decidí tomar alguna pastillas para dormir que ya tenía desde hace casi un año. Quería relajarme y no sentir. No eran tantas, tal  vez sólo 15  y sin embargo me pusieron realmente mal. Ni aún cuando quise suicidarme usando pastillas y tomé las suficientes me sentí  así.  ¿Qué pasó?

Frío, dolor, corrientes y falta de sensaciones, sentía que me iba y por primera vez salió de mi boca la frase "No me quiero morir"
Estaba tan desesperada, asustada, aterrada, no sabía qué  y por qué  estaba pasando. Mi novia estaba conmigo, aterrorizada por la situación. Después de mucha agua y vomito mi cuerpo seguía débil y lastimado, mi mente quedó  marcada.

Aún  tengo ese momento en mi cabeza y me da vueltas, me pregunto si debía morirme o si pasó  lo que tenía que pasar. Me di miedo, aún  me doy miedo. No sé qué soy, no sé que debo hacer. Solo sé  que tengo miedo pero que quiero seguir el camino difícil para estar bien; sólo sé  que tengo miedo de autosabotearme; tengo miedo de volverme a destruir sin darme cuenta.

No quiero perder lo que tengo, lo poco que he logrado, no quiero. No quiero pasar por todo este dolor tampoco pero sé que es necesario. Tal vez, solo estoy un poco cansada porque nunca imaginé estar en este punto, yo solo vizualizaba mi muerte.

Me siento un poco perdida y aún así tengo un plan de vida. Insisto, solo tengo miedo, miedo de mi misma.

viernes, 12 de febrero de 2016

La lucha.

La relación que empecé me ha ayudado mucho a progresar. Lo mejor de todo, es cuando te nace el deseo de cambiar, superarte, mejorar, y no es de forma obligatoria o una imposición.

No creo que le pueda llamar a este proceso rehab, ya que nunca estuve internada, ni nada similar. Sin embargo, en estos meses, poco a poco he modificado mis hábitos y he tratado de trabajar en mi auto control, o más  bien, dirigirlo hacia un lado positivo.

Mi novia, estuvo para mi en cada uno de mis ataques de ansiedad, pánico, etc.  Solo estuvo. Nunca me prohibió o mostró disgusto por mis cortadas, mis pastillas o cuando no comía. Sin embargo, poco a poco, me demostró que yo era mas que eso, que yo podía hacerlo mejor.

Así, a pesar de que me costó muchísimo, y aún  me cuesta, dejé  de buscar cuchillas para cortarme cada vez que me sentía asfixiada o ansiosa. Tengo cicatrices,  algunas se borrarán  con el tiempo, mientras que otras probablemente nunca desaparezcan. Ahora, en este punto, cada vez que lo veo siento cierto tipo de dolor; no sé  por qué o por quién, pero supongo que es un poco de nostalgia y repulsión al mismo tiempo. Tan sólo llevo unos meses limpia, pero es el tiempo más  largo que he estado sin abrirme la piel después  de seis años  de auto lesionarme.

Con respecto a la comida, ya llevo meses sin ayunar, mentiría si dijera que no extraño  hacerlo de vez en cuando, pero sé  que no debo.  La comida es lo que más se me complica. A veces, me salto comidas tan solo porque ya no puedo. Pero esto provoca que otros días mi ansiedad y compulsión se alíen y causen un desastre. No, ya no me permito vomitar, aunque debo admitir que un par de veces he despertado llena de náuseas y sucede. No tengo equilibrio en la comida actualmente. Por ahora, tan solo me limitó limito  a intentar no saltarme comidas por ninguna razón.

En el tema de mi cuerpo, mi visión  de él. Eso es un tema más complicado. No estoy feliz con mi cuerpo, aunque sé que no estoy gorda. Peso 48 kilos, subí siete desde mi peso más bajo. Creo que simplemente es la costumbre del deseo y placer de ver y sentir mis huesos, de tener ese espacio entre mis piernas, de permitirme usar tallas pequeñas, de estar enferma. Me esforzado mucho por creer poco a poco, todo lo bonito que mi novia dice de mi cuerpo, algunas cosas las he aceptado, otras aún me cuestan. Trato de no hacer malos comentarios sobre mi, pero a veces sólo sale natural, y otra veces, los demás  son quienes hacen esos comentarios. Y aún así, aquí sigo. No es bonito,  no es fácil y no estoy curada, para nada, pero lucho día a día para convertirme en alguien sana.

Y así como lucho por todo esto, también sé  que ni los desórdenes ni las enfermedades mentales se curan. Todo esto seguirá conmigo para siempre; aún lloro sin motivo alguno, me paralizo cuando escucho algo feo sobre mi, me aterran ciertos lugares y personas, aún me rompo con facilidad y no sé  qué se irá por completo y qué se quedará conmigo, honestamente trato de no pensar en eso.

Pero mi pelea no se trata de curarme, más  bien, trato de aprender a lidiar con esto de una forma sana y correcta. Trato de mejorar. La pregunta es, ¿Lo estoy haciendo bien?

《En la foto pueden ver cómo  luzco con 48 kilos》

La explosión.

Cómo les conté, mi vida tuvo un gran impacto gracias al viaje que realicé a Argentina. No estuviera aquí si no hubiera decidió ir a aquel viaje.

Junio, 2015.
En el aeropuerto, mientras alistabamos todo para luego sólo esperar el vuelo de salida, me presentaron a aquella chica. Normalmente cuando me presentan a alguien sólo respondo con un "hola", sin miradas, sin sonrisas, solo un simple y seco "Hola", pero esa vez fue... diferente. En cuanto me la presentaron, alcé la mirada y no pude evitar sonreír a medias y sentir una pequeña  corriente al verla sonreír de vuelta y saludarme. Era extraño, aquel sentimiento, aquel interés por ella, porque desde ese bendito momento quise saber todo de ella aunque no esperaba conseguir nada.

A lo largo del viaje y gracias a que nos asígnaron la misma habitación, hablamos un poco. No quería emocionarme con ella, mucho menos intentar algo, yo no estaba para ese tipo de cosas. Sin embargo, no podía dejar de pensar en lo mucho que me gustaría entrar a su vida, conocerla. Y así, de repente, ella me besó una noche y todo en mi explotó. Las sensaciones y emociones que me provocaron ese beso son indescriptibles, justo en ese momento supe que me había jodido la vida; llevaba tan poco de conocerla, literalmente, y yo ya sentía todo por ella.

Pero, nada es perfecto, mucho menos yo. Así que una noche después de una botella de vino, que prácticamente me tomé  yo sola, mi cerebro colapsó. Tuve un ataque, empecé  a pelear con mi mejor amiga en frente de aquella chica; gritos, lágrimas,  pastillas y todo terminó en pequeñas  cortadas. Pensé que mi vida era una mierda, solo quería morir de una vez. ¿Por qué  esperar más  meses? Podía morir justo ahí y ser libre. Todo eso, se convirtió en irá, lo que me dejó sola en la habitación por un rato; y eso, se convirtió en una crisis de depresión, un ataque. Y aunque fui un asco y no me lo merecía, aquella chica se movió a mi cama y me sostuvo toda la madrugada mientras lloraba y decía cosas que no recuerdo claramente; creo que me lamenté por horas y horas y ella solo se quedó, me rodeo con sus brazos y me besó.

De vuelta a casa, me quedé  sin mejor amiga y no podía quejarme, me lo merecía. Me destrozó por meses el vacío de perderla, me hizo re analizar toda mi maldita vida y darme cuenta de lo jodia que estaba y a qué  punto había llegado.

Por otro lado, la noche del regreso me quitó  algo pero me dio otra cosa, la promesa de volver a ver a aquella chica, de conocerla, de tenerla en mi vida. Lo cual llevaba a un problema, ¿lo permitiría yo?

Sí, lo hice. Después de un mes sumamente difícil para mi mente, en el cual simultáneamente salía y estaba con ella todo el tiempo, todo tuvo un final feliz. Nos hicimos novias, y eso, solo era el inicio del proceso de mi cambio. El cuál, como ustedes se imaginarán ha sido realmente duro.