sábado, 5 de marzo de 2016

¿A dónde se fue ella?

Han pasado varios meses, medio año para ser exactos. Y aún así, cada día desde que este proceso empezó, me pregunto a dónde se fue ella.

Ella, la que tenía un gran control sobre sí misma, la que era pura disciplina y solo perdía el control cuando se lo permitía.
Ella, la que aguantaba largas jornadas de trabajo con el estómago lleno de nada más que pastillas.
Ella, quién podía llorar y auto destruirse toda la noche, pero en cuanto amanecía, se arreglaba y maquillaba transformándose en una persona completamente distinta.
Ella, quién fingía seguridad y confianza todo el tiempo para obtener lo que sea que deseaba.
Ella, quién podía lucir como toda una dama en el trabajo; luego estar en la universidad como un ente invisible, siempre con un café en la mano y un cigarrillo en la otra; y finalmente, ser un completo desastre en sus días libres, sin maquillaje, con ropa holgada, botas, siempre acompañada por sus cigarrillos.
Ella, quién poco a poco se convirtió en un ser controlador.
Ella, quién aprendió que era un ser superior entre todo ese grupo de gente mundana que la rodeaba.
Ella, quién era una diosa para las mentiras y los engaños.
Ella, quién adoraba tocar los huesos de su cuerpo y los fotografiaba como trofeo.
Ella, quién se burlaba de un día de ayuno, eso no era nada.
Ella, quién de cierta forma se convirtió en una meta para otras chicas.
Ella, quién podía ser coqueta y presumida si le convenía.
Ella, quién era desconfiada y divinamente cruel.
Ella, quién básicamente era indestructible ante los ojos de los demás.
Ella, quién falsamente amaba su enfermedad porque eso era lo que la diferenciaba de todo, de todos.

Absolutamente todos los días me pregunto a dónde fue esa parte de mi. La extraño un poco, de cierta forma me hacía más fuerte, aún cuando todo se trataba de pretender. Y es que ahora no puedo, fingir de tal manera ya no se me da. Es extraño ya no sentirme superior tan solo porque ya no ayuno o estoy  a medio morir. Este sentimiemto es extraño, estos pensamientos son extraños, todo lo es.

Y al final de todo, aún hay más preguntas: ¿Esa era yo? ¿Esta soy yo? ¿Realmente quién soy?. Pero claro, siempre naceran más preguntas, aún cuando las anteriores se quedem sin respuesta.

Diario

Hace años tenía pequeñas agendas en donde anotaba o escribía pensamientos negativos o de desesperación cuando los sentía; de esta forma intentana dejarlos en el papel y sacarlos de mi cabeza. Así que ya que pude recuperar esta cuenta que casi nunca use, le estoy dando un buen uso y escribiendo pensamientos diarios en ella para ayudarme a mi misma.

Últimamente mis pensamientos autodestructivos son más grandes, sin razón alguna; sin embargo, no concreto nada y eso me hace sentir un poco orgullosa. Le atribuyo la aparaición de los mismos a los aproximados 7 meses que me he mantenido limpia de cualquier tipo de autolesión. Nunca había llegado a estar limpia por tanto tiempo, así que ahora mi ansiedad está como loca.

martes, 1 de marzo de 2016

La muerte y yo.

Casi siete años de mi vida buscando la muerte de todas las formas posibles; casi siete años de añadir nuevas formas de auto destruirme a mi estilo de vida; casi siete años de ser un cadáver. Pastillas,  cuchillas, alcohol, cigarrillos,  drogas, golpes, mentiras, hambre, lágrimas,  intentos de suicidio, todo lo que se puedan imaginar; todo eso era mi vida, o más  bien eso era mi plan de muerte.

Yo corría hacia la muerte,  le rogaba que me lleve, que acabe con mi dolor; y ella no me escuchaba, ignoraba a la estúpida niña con problemas en su cabeza.  Sin embargo, justo cuando decidí no caminar hacia ella y dirigirme a la dirección contraria, ella decide sacudirme  (aún no comprendo si fue un acto de amabilidad o crueldad)

Un par de semanas atrás, en medio de una tonta pelea con mi novia, decidí tomar alguna pastillas para dormir que ya tenía desde hace casi un año. Quería relajarme y no sentir. No eran tantas, tal  vez sólo 15  y sin embargo me pusieron realmente mal. Ni aún cuando quise suicidarme usando pastillas y tomé las suficientes me sentí  así.  ¿Qué pasó?

Frío, dolor, corrientes y falta de sensaciones, sentía que me iba y por primera vez salió de mi boca la frase "No me quiero morir"
Estaba tan desesperada, asustada, aterrada, no sabía qué  y por qué  estaba pasando. Mi novia estaba conmigo, aterrorizada por la situación. Después de mucha agua y vomito mi cuerpo seguía débil y lastimado, mi mente quedó  marcada.

Aún  tengo ese momento en mi cabeza y me da vueltas, me pregunto si debía morirme o si pasó  lo que tenía que pasar. Me di miedo, aún  me doy miedo. No sé qué soy, no sé que debo hacer. Solo sé  que tengo miedo pero que quiero seguir el camino difícil para estar bien; sólo sé  que tengo miedo de autosabotearme; tengo miedo de volverme a destruir sin darme cuenta.

No quiero perder lo que tengo, lo poco que he logrado, no quiero. No quiero pasar por todo este dolor tampoco pero sé que es necesario. Tal vez, solo estoy un poco cansada porque nunca imaginé estar en este punto, yo solo vizualizaba mi muerte.

Me siento un poco perdida y aún así tengo un plan de vida. Insisto, solo tengo miedo, miedo de mi misma.

viernes, 12 de febrero de 2016

La lucha.

La relación que empecé me ha ayudado mucho a progresar. Lo mejor de todo, es cuando te nace el deseo de cambiar, superarte, mejorar, y no es de forma obligatoria o una imposición.

No creo que le pueda llamar a este proceso rehab, ya que nunca estuve internada, ni nada similar. Sin embargo, en estos meses, poco a poco he modificado mis hábitos y he tratado de trabajar en mi auto control, o más  bien, dirigirlo hacia un lado positivo.

Mi novia, estuvo para mi en cada uno de mis ataques de ansiedad, pánico, etc.  Solo estuvo. Nunca me prohibió o mostró disgusto por mis cortadas, mis pastillas o cuando no comía. Sin embargo, poco a poco, me demostró que yo era mas que eso, que yo podía hacerlo mejor.

Así, a pesar de que me costó muchísimo, y aún  me cuesta, dejé  de buscar cuchillas para cortarme cada vez que me sentía asfixiada o ansiosa. Tengo cicatrices,  algunas se borrarán  con el tiempo, mientras que otras probablemente nunca desaparezcan. Ahora, en este punto, cada vez que lo veo siento cierto tipo de dolor; no sé  por qué o por quién, pero supongo que es un poco de nostalgia y repulsión al mismo tiempo. Tan sólo llevo unos meses limpia, pero es el tiempo más  largo que he estado sin abrirme la piel después  de seis años  de auto lesionarme.

Con respecto a la comida, ya llevo meses sin ayunar, mentiría si dijera que no extraño  hacerlo de vez en cuando, pero sé  que no debo.  La comida es lo que más se me complica. A veces, me salto comidas tan solo porque ya no puedo. Pero esto provoca que otros días mi ansiedad y compulsión se alíen y causen un desastre. No, ya no me permito vomitar, aunque debo admitir que un par de veces he despertado llena de náuseas y sucede. No tengo equilibrio en la comida actualmente. Por ahora, tan solo me limitó limito  a intentar no saltarme comidas por ninguna razón.

En el tema de mi cuerpo, mi visión  de él. Eso es un tema más complicado. No estoy feliz con mi cuerpo, aunque sé que no estoy gorda. Peso 48 kilos, subí siete desde mi peso más bajo. Creo que simplemente es la costumbre del deseo y placer de ver y sentir mis huesos, de tener ese espacio entre mis piernas, de permitirme usar tallas pequeñas, de estar enferma. Me esforzado mucho por creer poco a poco, todo lo bonito que mi novia dice de mi cuerpo, algunas cosas las he aceptado, otras aún me cuestan. Trato de no hacer malos comentarios sobre mi, pero a veces sólo sale natural, y otra veces, los demás  son quienes hacen esos comentarios. Y aún así, aquí sigo. No es bonito,  no es fácil y no estoy curada, para nada, pero lucho día a día para convertirme en alguien sana.

Y así como lucho por todo esto, también sé  que ni los desórdenes ni las enfermedades mentales se curan. Todo esto seguirá conmigo para siempre; aún lloro sin motivo alguno, me paralizo cuando escucho algo feo sobre mi, me aterran ciertos lugares y personas, aún me rompo con facilidad y no sé  qué se irá por completo y qué se quedará conmigo, honestamente trato de no pensar en eso.

Pero mi pelea no se trata de curarme, más  bien, trato de aprender a lidiar con esto de una forma sana y correcta. Trato de mejorar. La pregunta es, ¿Lo estoy haciendo bien?

《En la foto pueden ver cómo  luzco con 48 kilos》

La explosión.

Cómo les conté, mi vida tuvo un gran impacto gracias al viaje que realicé a Argentina. No estuviera aquí si no hubiera decidió ir a aquel viaje.

Junio, 2015.
En el aeropuerto, mientras alistabamos todo para luego sólo esperar el vuelo de salida, me presentaron a aquella chica. Normalmente cuando me presentan a alguien sólo respondo con un "hola", sin miradas, sin sonrisas, solo un simple y seco "Hola", pero esa vez fue... diferente. En cuanto me la presentaron, alcé la mirada y no pude evitar sonreír a medias y sentir una pequeña  corriente al verla sonreír de vuelta y saludarme. Era extraño, aquel sentimiento, aquel interés por ella, porque desde ese bendito momento quise saber todo de ella aunque no esperaba conseguir nada.

A lo largo del viaje y gracias a que nos asígnaron la misma habitación, hablamos un poco. No quería emocionarme con ella, mucho menos intentar algo, yo no estaba para ese tipo de cosas. Sin embargo, no podía dejar de pensar en lo mucho que me gustaría entrar a su vida, conocerla. Y así, de repente, ella me besó una noche y todo en mi explotó. Las sensaciones y emociones que me provocaron ese beso son indescriptibles, justo en ese momento supe que me había jodido la vida; llevaba tan poco de conocerla, literalmente, y yo ya sentía todo por ella.

Pero, nada es perfecto, mucho menos yo. Así que una noche después de una botella de vino, que prácticamente me tomé  yo sola, mi cerebro colapsó. Tuve un ataque, empecé  a pelear con mi mejor amiga en frente de aquella chica; gritos, lágrimas,  pastillas y todo terminó en pequeñas  cortadas. Pensé que mi vida era una mierda, solo quería morir de una vez. ¿Por qué  esperar más  meses? Podía morir justo ahí y ser libre. Todo eso, se convirtió en irá, lo que me dejó sola en la habitación por un rato; y eso, se convirtió en una crisis de depresión, un ataque. Y aunque fui un asco y no me lo merecía, aquella chica se movió a mi cama y me sostuvo toda la madrugada mientras lloraba y decía cosas que no recuerdo claramente; creo que me lamenté por horas y horas y ella solo se quedó, me rodeo con sus brazos y me besó.

De vuelta a casa, me quedé  sin mejor amiga y no podía quejarme, me lo merecía. Me destrozó por meses el vacío de perderla, me hizo re analizar toda mi maldita vida y darme cuenta de lo jodia que estaba y a qué  punto había llegado.

Por otro lado, la noche del regreso me quitó  algo pero me dio otra cosa, la promesa de volver a ver a aquella chica, de conocerla, de tenerla en mi vida. Lo cual llevaba a un problema, ¿lo permitiría yo?

Sí, lo hice. Después de un mes sumamente difícil para mi mente, en el cual simultáneamente salía y estaba con ella todo el tiempo, todo tuvo un final feliz. Nos hicimos novias, y eso, solo era el inicio del proceso de mi cambio. El cuál, como ustedes se imaginarán ha sido realmente duro.

Un año.

Señoritas, me fui por un año y no porque quise abandonarlas, más  bien, fueron mis casi nulas ganas de existir que me llevaron a dejar muchas cosas a un lado.

Honestamente, los siguientes meses del 2015 (justo luego de la última entrada que publiqué ) fueron terribles. Mi ansiedad aumentó, mi depresión cada vez se volvía más  fuerte, a tal punto que me costaba levantarme de mi cama para ir a trabajar o para cualquier otra cosa. Dormía muy poco, no comía nada más que té y café  y una que otra barra energética cuando sentía que mi cuerpo ya no podía más; mis ojeras estaban más  marcadas, mis huesos también, cada día el tono de mi piel era más  pálido, era como un lindo cadáver. Yo había dejado de vivir hace mucho tiempo. Varios desmayos y visitas al doctor no hicieron nada para que yo pudiera pararme a mi mima, estaba tan cerca de morir y de una u otra forma, eso me llenaba de tranquilidad.

Aún así, fabrique un plan para suicidarme, del cual absolutamente nadie sabía; todo debía ser para Noviembre del 2015, así  me daba tiempo de renunciar al asco de trabajo que tenía, de al menos hacer feliz a mi familia terminando la universidad y aprovechar de uno que otro viaje, por supuesto me daba tiempo para despedirme a mi manera de las personas que me importaban; era un plan perfecto, y yo realmente está decidida a simplemente irme.

Pasaban los meses, renuncié a mi trabajo, conseguí otro para cubrir ciertos gastos; me gradué de la universidad y entré a la siguiente a uktima hora; me apunté  a un viaje a Argentina organizado por la antigua universidad. Todo estaba siguiendo su curso, pero esos 5 días  en Argentina sacudieron mi vida de una forma extrema.

Por ahora, lo resumiré en dos puntos:
●  Conocí a una chica, conocí al sol de mi vida.
●  Perdí casi por completo a mi mejor amiga por una estupidez y uno de mis ataques de depresión y ansiedad.

~

No sé si alguna de ustedes me leerá  o no, pero en este momento mi único objetivo es seguir escribiendo la historia aquí. Aún así,  me gustaría que así sea, tengo mucho que contar. Espero leerlas también, saber de sus vidas, saber que están  bien.

Pido disculpas por quienes me seguían en las diferentes redes sociales, pero tuve que eliminar mis cuentas porque una chica (prometo contarles luego) decidió intentar joderme la vida exponiendo mis cuentas a mi novia.

~

Las quiero,

Charlotte.

viernes, 11 de julio de 2014

Miedo.

Bueno, ya estando al día con ustedes puedo hablarles de lo que sucede ahora.

Pero ¿Qué podría suceder? ¡T O D O! Sucede de todo.

Realmente creo que estoy en mi limite. Ni siquiera lo dudo, estoy en el punto en que sé que si tengo la más pequeña oportunidad me suicidaré, sin pensar en nadie, ni nada. Como dije, me estuve cortando sin parar, en todos lados, ni siquiera tenía razones, solo buscaba excusas para hacerlo. Era una necesidad. Se preguntarán por qué, bueno... Sucede que hay muchas cosas que me afectan, para el resto pueden parecer estúpidas pero para mí son más que importantes. Está el hecho de que me mataría que me dejen en cualquier sentido, está el querer vivir sola porque no aguanto más en casa pero no hago nada por salir de aquí, están los estudios de nivel superior que me aterran, están muchas cosas. Mi problema es el miedo, me miento a mi misma inventando un monton de excusas para no hacer las cosas que realmente quiero porque me da miedo el fracaso. Pero, ¿es eso vivir? No lo creo, todo esto es lo que me ha estado derrumbando poco a poco, todo esto me llevó a mi limite.

Después de un par de ataques de pánico en frente de mi novia (Lú) y de incluso escuchar estas voces al mismo tiempo, me golpeó fuerte el hecho de que me estaba dando por vencida, me estaba consumiendo y no hacía nada por detenerlo. Entonces decidí hacer algo, decidí que lo intentaría por lo menos y que si no lo logro y mi fin llega a ser el suicidio por lo menos lo habría intentado.

Empecé por realmente intentar no cortarme, como ya saben, ha sido tan duro, me lleno de ansiedad y veo cualquier cosa que pueda lastimarme y siento que debo hacerlo, el resultado es terminar llorando porque no puedo ni debo hacerlo. ¿Tonto, no? Llorar porque no debo pero quiero cortarme o lastimarme. Woah, hasta qué punto he llegado. ¡Aterrador!

Otro paso que dí fue anunciar a mi familia el hecho de que estoy determinada a irme a la capital a la universidad que tiene la carrera que realmente quiero. Gran paso para mi, ya que la primera vez me deje vencer por sus malos comentarios y decidí conformarme con lo que a ellos les parecía mejor. Ahora debo empezar el tramite de un préstamo o de una beca, lo que sea para poder irme el otro año. Según, tengo el apoyo de mi hermana y de mi cuñado, no por las razones que quisiera pero lo tengo. Sin embargo, estoy asustada, mucho y siento que va a ser realmente difícil pero es esto o nada.

Lastimosamente(? no está entre mis planes aún lo de mejorar mi alimentación, aún no creo poder intentarlo.

Por otro lado, a pesar de quiero hacer estas "mejoras" quiero también volver a cerrarme, siento que las personas que me rodean no son felices conmigo, las incomodo, les doy una carga, les doy problemas y hasta siento que les arruino sus días. He vuelto a conversaciones falsas y superficiales con mis amigos, creo que es lo mejor, creo que lo empezaré a hacer con todos. Soy tan insegura y tan frágil que empiezo a creer que incluso estoy dañando y haciéndole un mal a mi novia y que la terminaré por cansar.

Ya no me soporto, lloro en todos lados, estoy demasiado sensible, los ataques de pánico me fastidian y la idea del suicidio ronda mi cabeza con una fecha. Es como mi "back up" plan. Y claro que sé lo jodido y enfermo que es eso. Pero no hay nada que pueda hacer para detener esos pensamientos.

No sé si estoy empezando a luchar o dando mis últimos gritos de ahogado.

Les dejo el progreso de mi cuerpo en 44 kilos:



Las quiere,

Charlotte.